Nidho nace de una historia que comenzó hace muchos años en Asturias, entre prados verdes y una pequeña granja familiar.
De niño, José Antonio pasaba horas junto a su abuelo Feliciano, quien le contaba que solo uno de cada mil huevos tenía dos yemas y que quien encontraba uno era una persona afortunada. En muchas culturas, los huevos de doble yema simbolizan suerte, abundancia y prosperidad. Para aquel niño, encontrar uno se convirtió en una auténtica misión.
Mientras buscaba el preciado huevo, aprendió algo mucho más valioso que la propia recompensa: la paciencia, la dedicación y la importancia de prestar atención a los pequeños detalles. Hasta que un día lo encontró.
Con el tiempo comprendió que el verdadero tesoro no había sido aquel huevo extraordinario, sino todo lo que había aprendido durante la búsqueda junto a su abuelo.
Hoy, ese aprendizaje da vida a Nidho by Pichón
Un lugar donde cada detalle importa. Donde cada ingrediente, cada elaboración y cada experiencia nacen de la misma convicción: que lo extraordinario se encuentra cuando se observa con atención y se hacen las cosas con dedicación.
Porque la verdadera suerte no es encontrar algo excepcional. Es vivir momentos capaces de quedarse para siempre en la memoria.









